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El Dulce Negocio de los Postres
para Eventos Corporativos
La
emprendedora Nasim Vahdat aprovechó un nicho poco
explotado en Uruguay.
La
emprendedora Nasim Vahdat, de origen iraní, nació en
Alemania. Sus padres, médicos de profesión, decidieron
prestar ayuda en la Alemania de la posguerra, donde
nacieron Nasim y sus hermanos. Unos 15 años después esa
misma vocación los trajo a Uruguay, donde se radicaron
definitivamente.
Su familia es Bahai. “Una
religión independiente que cree que el cambio del mundo
se da con uno mismo”, explicó. El cambio para ella se
dio en 2008, cuando se desempeñaba como gerente
comercial de Italcred y se produjo la crisis financiera
mundial.
“Eso me motivó a pensar
qué más podía hacer en el caso de que en un futuro
cercano la empresa ya no trabajara muy bien”, relató
Vahdat. Por eso, paralelamente a su actividad de gerente
comercial, inició un negocio en el que ofrecía fuentes
de chocolate para eventos. “Pensé que era una buena idea
probar con las fuentes porque no se estaban
comercializando en el mercado uruguayo”, explicó.
Después de seis meses de
montada la empresa, el trabajo se había incrementado al
punto que no podía conciliar las dos actividades y tomó
la decisión de abandonar su puesto en Italcred.
Con dos maestrías –una en
desarrollo socioeconómico y otra en administración de
empresas–, más 15 años de experiencia en gerencia de
marketing y luego comercial, Vahdat contaba con un
sólido respaldo para desarrollar su emprendimiento al
que llamó Dulces by Nasim.
Pronto amplió su cartera
con otros innovadores productos dulces para eventos
corporativos. “Como gerente de marketing parte de mi
tarea era pensar qué cosas nuevas podían regalarse a los
clientes y a los partners estratégicos en ocasiones
especiales. Ya conocía la necesidad que había en el
mercado y vi que ese era un nicho interesante que nadie
estaba aprovechando realmente. Hay muy buenos productos
en Uruguay pero no pensados específicamente para el área
corporativa”, detalló Vahdat.
Además su gusto por la
cocina y sus diplomas del Instituto de Educación
Culinaria y el Instituto Francés de Culinaria de Nueva
York le permitieron moverse con soltura. Al principio
ofrecía las fuentes de chocolate para todo el público,
pero paulatinamente el negocio se fue orientando con
naturalidad hacia el sector corporativo.“Ahí comencé con
los cupcakes. En mis viajes a Estados Unidos los veía y
de chiquita me encantaban. Me parecía que era algo que
perfectamente podía funcionar en Uruguay. Fuimos los
primeros en traer las fuentes de chocolate y luego los
cupcakes. Hoy es mucho más normal verlos”, relató
Vahdat.
Ahora viaja una vez al
año a Nueva York para buscar cosas nuevas. “En este
mercado hay que innovar constantemente. Con cupcakes y
fuentes de chocolate uno no se sostiene. Se trata de
buscar e incorporar cosas diferentes”, fundamentó la
emprendedora.
Vahdat interviene
activamente en la elaboración de sus productos. Las
recetas son de su autoría y cuida todo el proceso de
calidad y decoración de los postres.“Me parece que eso
es importantísimo. No se trata solamente de crear una
empresa y sentarse en un escritorio diciendo que uno
maneja el negocio; hay que estar en la cocina, estar con
la gente y colaborar”, opinó Vahdat.
A medida Vahdat no cuenta
con un local de atención abierto para el público masivo.
Su trabajo y productos se vehiculizan básicamente a
través de su sitio web
www.dulcesbynasim.com.uy
y las redes sociales.
“Conozco mucho mi público
objetivo, compuesto básicamente por empresas. Sé que
necesitan alguien confiable. Tratamos de resolver las
necesidades a través de las redes virtuales y no obligar
a que nos vengan a buscar”, explicó Vahdat.
Dulces by Nasim tiene
encargos muy grandes para ocasiones como la Noche de la
Nostalgia, Fin de Año o Halloween.
La propuesta diferente es
el trabajo a medida. “Una empresa, por ejemplo, nos
había pedido para Pascuas unos huevos de chocolate muy
grandes: pesaban casi un kilo. Para esta Noche de la
Nostalgia estamos haciendo cientos de discos de vinilo
fabricados en chocolate que tienen en el centro el logo
de una empresa. La idea es innovar”, contó Vahdat.
La emprendedora sostiene
que a los gerentes de Marketing su emprendimiento les
resulta fantástico. Es que, asegura, tienen enfrente
alguien que no solo sabe de cocina sino que viene de su
mundo.“Estuve en su lugar y entiendo lo que necesitan”,
remató.
El Observador, 18 de agosto de
2011
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